Falta de comunicación
Cuesta expresar lo que uno necesita, o entender lo que pide el otro. Aparecen los choques por cualquier cosa, las tensiones que no se cierran y las conversaciones que siempre acaban igual.
Discutís por lo mismo una y otra vez, y ya ni os acordáis de cómo empezó. O no discutís, que a veces es peor: cada uno va a lo suyo y la casa se ha quedado en silencio. Puede que haya una infidelidad de por medio, o una separación que queréis hacer lo mejor posible.
Aquí atiende Germán Molinero, psicoterapeuta familiar y de pareja (colegiado BI04101). Se empieza por una llamada de quince minutos, gratuita: nos contáis qué está pasando y os decimos con franqueza si podemos ayudaros.
Motivos de consulta
El roce y el conflicto forman parte de cualquier relación larga, y cuesta distinguir un mal momento de algo que ya no se arregla solo. Estos son los motivos que más escuchamos en consulta.
Cuesta expresar lo que uno necesita, o entender lo que pide el otro. Aparecen los choques por cualquier cosa, las tensiones que no se cierran y las conversaciones que siempre acaban igual.
El nido vacío, un despido, una enfermedad, un fallecimiento, la falta de planes comunes o una infidelidad. Son golpes que separan a la pareja justo cuando más falta hace estar cerca.
La pérdida de deseo suele ser la parte visible de algo que viene de más atrás. Se puede hablar de ello en consulta con normalidad, que es más de lo que se suele poder hacer en casa.
La llegada de los hijos, los horarios imposibles, las cargas que se acumulan. La pareja deja de tener un rato para sí misma y se convierte en un equipo de logística.
La terapia también sirve para eso. Para atar cabos sueltos, poder hablar sin guerra y separaros de la mejor manera posible. Cuando hay menores en casa, esto importa mucho.
Si lo vuestro no encaja del todo en ninguno de estos, contádnoslo igual en la llamada. Para eso está.
Nuestro método
En las primeras sesiones ordenamos lo que está pasando y acordamos con vosotros un objetivo concreto, algo que podáis reconocer cuando lo hayáis conseguido. «Estar mejor» no vale: es demasiado vago para saber si vamos bien.
El trabajo continúa fuera de la consulta. Salís de cada sesión con algo que hacer o que observar durante la semana, porque los cambios se juegan en vuestro día a día.
Y cada cierto tiempo paramos a revisar con vosotros si esto está sirviendo y qué queda por delante. Si no está sirviendo, os lo decimos y cambiamos de enfoque.
La terapia de pareja no es una solución mágica ni funciona en todos los casos. Lo que sí hace es abrir un espacio donde se puede hablar de lo que en casa no se habla, con alguien delante que no toma partido.
Sí, aunque no siempre a la vez. Además de las sesiones conjuntas, el terapeuta puede citaros por separado para acompañar los cambios de cada uno, y lo que salga ahí se pone en común después. Es habitual y se acuerda con vosotros sobre la marcha.
Sesión de pareja: 80 €. Duran entre 50 y 55 minutos. El mismo precio presencial en Bilbao y online.
La llamada previa de quince minutos es gratuita y no compromete a nada. Si vemos que no somos el recurso adecuado, os lo decimos ahí y os orientamos hacia dónde mirar.
Sesión de pareja
80 €
Presencial u online · 50-55 minutos
El equipo
Psicoterapeuta familiar y de pareja · Colegiado BI04101
Experto en terapia sistémica.
Medir la gravedad es complicado, porque cada uno tiene su propia escala de lo que es grave. Pero si os estáis haciendo esa pregunta, ya es motivo suficiente para dedicarle unas sesiones y salir de dudas. No hace falta esperar a que la cosa reviente.
Depende del caso, y dar un número cerrado antes de conoceros sería inventárselo. Lo que vemos en consulta es esto: la mayoría de procesos se resuelven entre 15 y 20 sesiones, según la complejidad del caso, vuestra implicación y el motivo de consulta. Lo revisamos con vosotros por el camino.
Sí, y conviene decirlo antes de empezar. Hay situaciones en las que esta no es la herramienta adecuada: cuando no hay disposición a colaborar, cuando uno de los dos viene forzado por el otro, cuando no está claro a qué se viene o cuando no hay confianza con el terapeuta. Si detectamos algo de esto, lo hablamos.
Sí, con el mismo precio y el mismo trabajo que en consulta. Lo único que cambia es el medio.
Pedir cita para terapia de pareja suele costar más que pedirla para uno mismo, porque hay que ponerse de acuerdo. Quince minutos por teléfono, nos lo contáis y os decimos si podemos ayudaros.
Sesión de pareja: 80 € · c/ Bidebarrieta 14, Casco Viejo, Bilbao.
L-V, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00